Nuestros Valores

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Las creencias no son nada, a menos que sean transformadas en acciones. Basados en lo que la Biblia enseña, sostenemos las siguientes prácticas:

1.      La Biblia es nuestra única autoridad.

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia." 2 Timoteo 3:16

Ya que la palabra de Dios es la única autoridad verdadera y de la cual se puede depender, aceptamos la Biblia como nuestro manual para vivir. Nuestra primera pregunta al enfrentar una decisión es: “¿Qué dice la Biblia al respecto?”. Practicamos la lectura bíblica diaria, el estudio bíblico, y la memorización de la Biblia. La Biblia, es la base para todo lo que creemos.

2.      El Sacerdocio del creyente.

"...Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre." Apocalipsis 1:6

 "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable." 1 Pedro 2:9

La Biblia nos enseña que cada creyente es llamado para el servicio cristiano, sin importar su vocación. Practicamos la verdad de que cada creyente, es un ministro al instar a nuestros miembros a que encuentren un lugar de servicio y ministerio. Cada creyente tiene autoridad y acceso directo a Dios a través de la oración y la lectura bíblica.

3.      El Vivir Guiados por el Espíritu.

(Jesús dijo)...”Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. Juan 15:15

Creemos que la única manera posible para vivir una vida cristiana, en santidad es a través del poder de Dios en nosotros. Procuramos una vida diaria dependiendo de Dios y su Espíritu para ayudarnos a hacer lo que es correcto. Fil. 2:13, Ef. 5:18

4.      La Familia.

Es el eje principal en los planes de Dios, y la conforman inicialmente un hombre y una mujer y luego los hijos. Gén 1:27.

5.      El Prosperar:

No hay duda que es la voluntad de Dios que sus hijos prosperen y avancen en todas la aéreas de sus vidas, III Juan 2, por lo que el desarrollo y crecimiento constante, ha de ser lo común en nuestras: vidas, familias, empresas, e iglesia.